Las pilas son residuos peligrosos

Artículo publicado en la edición vespertina de diario El Litoral del dia domingo 10 de julio de 2005

Sus componentes son nocivos para el medio ambiente pero poco se puede hacer paliar la situación. Los expertos aconsejan desecharlas una vez cumplida su vida útil y nunca acumularlas porque se potencia la liberación de los metales pesados que contiene.
Por ley Nacional N° 24.051 las pilas comerciales, por su contenido, son consideradas residuos peligrosos. Al degradarse liberan metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, litio y níquel) que son altamente contaminantes, por lo que su manipulación en grandes cantidades debe efectuarse ateniéndose a la Ley de Residuos Peligrosos. La normativa exige la inscripción en un registro de los generadores y transportadores además de fijar las sanciones económicas y penales para quienes hayan contaminado "de modo peligroso la salud, el suelo, el agua, la atmósfera o el medio ambiente en general". Dependiendo del caso, las penas incluyen desde un mes hasta 25 años de reclusión (art.55 y 56).
Es importante destacar que las pilas que son arrojadas a la basura caen fuera del ámbito de incumbencia de esta ley al ser considerados como residuos domiciliarios.
A pesar de que no se esté infringiendo la ley, la contaminación que produce la degradación de las pilas es un hecho innegable. "Son pequeñas bombas ambientales que generan un impacto negativo al contaminar el suelo y el agua subterránea", así las definió el Dr. Carlos Martín, investigador del Conicet-Intec.
No todas las pilas son igualmente dañinas al medio ambiente. Una tipología genérica las separa en dos categorías: normales y `botón'.
La primera tipología incluye a las salinas de carbón-zinc que tienen un contenido de mercurio inferior al 0,025% de su peso total y que son comúnmente utilizadas en linternas, juguetes y aparatos mecánicos y a las alcalinas de manganeso que poseen un contenido de mercurio del 0,1%.
En cambio, las pilas botón son las más contaminantes por su alto contenido de mercurio (en algunos casos representan el 30% de su peso) y son empleadas en calculadores y relojes pulseras.
A mayor peligrosidad, degradación más lenta. Esa es la ecuación a la que aludió el Dr. Carlos Martín, al afirmar que "cuanto más peligrosas son las pilas, más segura es su armadura de defensa". Pero a la hora de desecharlas es importante tener en cuenta que al mezclar pilas de distinto tipo "se acelera el proceso de degradación porque los compuestos que liberan favorecen el ataque de la cobertura de la otra pila", comentó.

LO QUE SE PUEDE HACER
Las técnicas de reciclado de los componentes de las pilas tienen un costo muy elevado y son llevadas a cabo en algunos países industrializados.
En la Argentina las posibilidades quedan acotadas a la utilización de los rellenos de seguridad y al empleo de las técnicas de inmovilización de pilas: vitrificación, cementación y ceramización. Con estos métodos, a la larga, "lo único que hacemos es ponerle más aislación pero el compuesto sigue estando, por lo que se convierte en un pasivo ambiental", señaló Martín.
Muchas de las campañas de recolección de pilas que se realizan todos los años en nuestro país corresponden a iniciativas de organizaciones intermedias y al interés de los particulares que se organizan porque reconocen que las pilas son altamente nocivas. Quienes lo hagan deben ser concientes que están manipulando residuos peligrosos y que el efecto potencial negativo de las pilas se multiplica cuando se encuentran concentradas en grandes cantidades. Por lo tanto, los expertos aconsejan no juntar pilas si no se sabe que se hará con ellas más tarde.
Respecto de las iniciativas de los particulares, el Dr. Carlos Martín dijo que se trata de "gestos de buena voluntad que tienen que estar coordinados y regulados por el Estado".

Recomendaciones
- No juntar pilas porque se concentran los riesgos.
- No mezclar las pilas nuevas con las usadas porque se reduce la vida útil de ambas.
- Utilizar preferentemente artefactos conectados a la red eléctrica.
- No tirar las pilas a la cloaca, ya que finalmente llegan al río y podrían contaminar el agua. En ausencia de red cloacal, la contaminación afectaría las napas.
- No quemar ningún tipo de pilas ni baterías.
- No dejar las pilas al alcance de los niños.
- No utilizar aparatos a pilas cuando pueden ser reemplazados por otros.

Fuente: Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.
María Sol Pogliani