TRANSPORTE URBANO Y CAMBIO CLIMÁTICO

Por Jorge Horacio Rabey

Artículo publicado el dia viernes 8 de julio de 2005 en Diario El Litoral (de Santa Fe) edición vespertina.

"El cambio climático es el problema más grave que enfrentamos. Existe suficiente conocimiento científico sobre sus impactos para que adoptemos medidas. Se requiere un urgente esfuerzo extraordinario para evitar la devastación económica y social, mediante un cambio radical en los estilos de vida. El problema que estamos afrontando debe ser tratado de manera integral y enfática desde todos los sectores de la sociedad". Éstos son pensamientos de científicos que trabajan en cambio climático. El tema es conocido, se ha divulgado ampliamente, pero la variable de cambio climático no aparece cuando se tratan las cuestiones urbanísticas. En las discusiones sobre el transporte en nuestra ciudad no se escuchó a funcionarios, concejales ni a los técnicos incluirla.
La ciudad de Santa Fe, por su ubicación geográfica y con una urbanización descontrolada, es especialmente vulnerable al cambio climático, y urge tomar medidas de adaptación. La dirigencia política y empresarial, los técnicos, las organizaciones sociales, los comunicadores y los usuarios deben asumir esta realidad. Al diseñar el sistema de transportes tienen que integrarse los datos de cambio climático, pensando en la sustentabilidad del desarrollo de la ciudad, cuidando no fomentar el uso urbano de manera ambientalmente incorrecta. El sector del transporte posee la mayor tasa de crecimiento de las emisiones de gas de efecto invernadero. El ferrocarril es el medio de transporte menos contaminante y hay que establecer líneas de acción adecuadas para aprovechar las ventajas que ofrece. En nuestra ciudad y alrededores existe una red ferroviaria que, quizás, podría usarse para complementar al transporte colectivo en los traslados interurbanos.

COMBINAR MODALIDADES

El transporte, incluidos los vehículos particulares, es un servicio público con gran influencia tanto en la generación de gases de efecto invernadero como en la adaptación al cambio climático. No debe ser un negocio en el que sólo participan las empresas, las petroleras y los sindicatos, las concesionarias de automóviles y los usuarios particulares. Cada día, miles de autos viajan vacíos en nuestra ciudad. Si se redujeran a la mitad, casi no se produciría congestionamiento, se disminuirían los accidentes, y se ahorrarían millones en términos de toneladas de CO2 y mantenimiento de calles, a un costo muy bajo. Integrando los datos de cambio climático con las necesidades de los habitantes de Santa Fe y del conurbano, la cuestión del transporte no quedaría sólo en el sistema de colectivos. Hay que estudiar una combinación de modalidades respecto de los distintos sistemas de traslado, inclusive, promoviendo, para distancias cortas, el traslado a pie o en bicicleta.

Los vehículos particulares generan mayor cantidad de gases y ruido. En caso de catástrofes, ocupan demasiado lugar en las calles, con lo cual dificultan el transporte público y la circulación de unidades de rescate. Pero también se podría convertir el auto en una parte de la estrategia de transporte público, buscando una mayor ocupación de los vehículos. Podrían brindarse sistemas e incentivos que tornen atractivo el cambio al transporte público cuando esté disponible, o llevar otra persona en el viaje, mediante sistemas de incentivos y desestimulantes, fomentando una mayor ocupación de los automóviles particulares.

Necesitamos medios de transporte integrados a una planificación urbana sostenible, eficaces, basados en la igualdad social, en la equidad del medio, en el crecimiento ambientalmente sustentable, cuyo efecto en la vida de cada ciudadano sea una mejor calidad de vida, lo cual constituye un reto esencial para cualquier estrategia o futuro plan de acción. De otra manera, las soluciones de hoy serán siempre problemas de mañana.

Jorge Horacio Rabey, Representante del Centro de Protección a la Naturaleza en el Foro del Buen Ayre (Foroba)- Convención Marco de las NU sobre Cambio Climático y en RENACE (Red Nacional de Acción Ecologista).

Bibliografía: RESPONDIENDO AL CAMBIO CLIMÁTICO 2005- Soluciones para un mundo que está cambiando (10ª Conferencia de las Naciones sobre Cambio Climático - Bs.As., dic. 2004).
EL CAMBIO CLIMÁTICO GLOBAL ( Dr. Vicente Barros).
MANUAL DE GESTIÓN AMBIENTAL URBANA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 1998).
Documentos del Foro del Buen Ayre (Foroba), y muchos más, todos a disposición del público en el Centro de Documentación del Centro de Protección a la Naturaleza.(Santa Fe – Argentina) CE cpnat@unl.edu.ar.